Todo empieza con dos líneas

Hace unos días mi esposa salió del baño con una prueba de embarazo en su mano y una gran sonrisa en su cara. No creo que haya ninguna otra ocasión en que una mujer orine en un palito de plástico y eso la haga tan feliz. En fin, yo ya sabía que dos líneas era que estaba embarazada (dos palmaditas en mi espalda) y pues esperábamos ver eso. Ya estábamos intentando tener hijos y pues su periodo no llegó a tiempo. Su periodo atrasado, la prueba positiva y su “estamos embarazados” confirmaron mis sospechas.

La prueba

Cuando tu esposa te dice que está embarazada, es uno de esos momentos que se quedan grabados en tu memoria, como cuando viste a tu abuelita en ropa íntima, no te puedes sacar esa imagen y momento de la cabeza. Se quedan ahí POR SIEMPRE.

Aquí comienza nuestra aventura de ser papás, bienvenido. Yo tampoco sé qué me espera. Porque aunque no lo creamos, y pensemos que todavía tenemos unos meses para disfrutar y relajarnos, creo que estamos mal. Nuestra vida ya cambió y sí, va a cambiar más cuando nazca nuestro chamaco, pero hay que disfrutar cada etapa y a aprender a no regarla tanto.

En este blog iré escribiendo la travesía que es convertirse en papá y algunas cuantas historias que sucedan en el camino.

Bienvenido al blog de un papá primerizo.

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