¡Primer Día del Padre!

Me quería esperar al final del día (sí, ya son las 9:30pm y ese, es mi final del día) para escribir este post. Todos los años pasados el Día del Padre es el día en que hablo con mi papá y lo celebro, festejo y felicito por ser tan afortunado de que lo haya hecho papá (aunque mi hermana grande tuvo ese honor).

Pero hoy, hoy fue un Día del Padre nuevo, diferente, increíble, inolvidable. Hoy fue mi primer Día del Padre y es y siempre será el día que comparta el mismo festejo con mi papá. Además de ser consentidote por mi esposa, con un delicioso desayuno, regalos y detalles todo el día, todavía no me cae el veinte que soy papá, y que hoy fue mi día.

Como que entiendo la parte de que tengo hijos, gemelos, y que están en el cuarto de al lado, durmiendo tranquilamente y soñando con pañales y peluches, que mañana me voy a levantar y veré sus sonrisas, jugaré con ellos, les daré de desayunar y limpiaré la leche que escupan, que durante toda la noche voy a escuchar a mi lado el monitor y el sonido de estática de la máquina esa, entiendo que cuando hacen una gracia y digo “ése es mi hijo”(con acento norteño) me siento orgulloso y sé que su talento innato de hacer reír o babosear es como el mío, pero cuando me pongo a pensar que soy su papá, soy papá, no me la creo.

Siempre pensé, desde chico viendo a mi papá hacia arriba (mide 1.91mts), como mi héroe, que se las sabía de todas todas y que no había nadie más que fuera tan increíble como él; y el asunto es que mis hijos así me verán y haré todo lo que esté en mis manos y poder para llegar a ese nivel. Mi papá fue un gran papá y lo quiero mucho, pero la neta no sabía lo que estaba haciendo, y yo tampoco, y ni tú tampoco. Porque nos convertimos en papás cuando nuestra esposa trae al mundo a nuestro primer hijo y ya hay otro inquilino en la casa, no hay un “click” de instinto paternal que nos voltee las hormonas ni mucho menos. Cada día le vamos aprendiendo a hacer esto de ser papá, día con día y momento por momento. Le vamos aprendiendo a ser más responsables y menos egoístas, le vamos aprendiendo a liberar nuestro niño interior y dejar la pena atrás, le vamos aprendiendo a que se vale sentir y llorar por algo que hicieron tus hijos, a presumirlos, a ponerlos como prioridad en este mundo, le vas aprendiendo a vivir de nuevo y como alguien nuevo.

Si hoy fue tu primer Día del Padre espero te la hayas pasado padre (pésimo chiste). ¡Felicidades! Sigamos aprendiendo a ser mejores papás cada día, cada mes y cada año. Porque lo único que vi en facebook hoy es que todos tienen el mejor papá, qué curioso. Si bien me va, algún día mis hijos pondrán lo mismo en facebook y seré parte del exclusivo grupo de los mejores papás. Eso sí, ahí la llevo.

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