La primera visita al dentista de los gemelos

Esta semana llevamos a los gemelos a su primera cita con el dentista, y no, no fue coincidencia que fuera cerca de Halloween. El miedo y lágrimas fueron punto y aparte.

Obviamente ellos no sabían a lo que iban, mi esposa y yo les explicamos en antes de ir que íbamos a ir al doctor a que les vean los dientes y que tenían que abrir la boca aaaaaaaaahhhhsí

En nuestro plan ideal estaba ir a la biblioteca pública y leerles un libro de un niño feliz yendo al dentista (porque seguro hay más de uno), pero ya no nos dio tiempo y la preparación psicológica tuvo que ser en cliff notes.

Yo estaba más nervioso por ellos, digamos que ir al dentista de chiquito no era mi actividad favorita, ni la del dentista. Esos días se resumían en mi mamá sacándome a rastras de la casa (no confirmado con una escoba) para llegar al dentista llorando, corría al baño para aprovechar mis últimos minutos de libertad y liberar una diarrea espontánea. Luego me recostaba en la silla del dentista y de vez en cuando tapaba el aspirador bucal con la comida que se me regresaba. ¡Fun times!

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El primer crucero de los gemelos

Apenas regresamos de las primeras vacaciones oficiales de los gemelos, nos fuimos con mis suegros, mis cuñados y sus hijos a buscar tesoros al caribe, montados en nuestro navío y acompañados de otros 6,786 tripulantes. Y no voy a espolvorear mi experiencia con azúcar (o sugarcoat it), el crucero fue increíble pero también fue una madriza.

Las travesías del Capitán Jack Sparrow se quedan cortas con treparte a un barco con gemelos de dos años de edad (y eso que los míos se portan muy bien).

Ya salir con gemelos al súper es una aventura en sí, hay que llevar pañales, snacks, igual y un cambio de ropa por si se tiran el súper encima. Ahora montarte a un barco por 8 días es algo que ni Elon Musk se atreve a hacer, y eso que él manda cohetes al espacio y los estaciona mejor que cualquier mexicano estaciona su coche en paralelo (y eso que yo soy mexicano).

Como en los otros dos viajes en avión de los gordos (uno y dos), mi esposa y yo (más mi esposa) empezamos a empacar y preparar todo como una semana antes del viaje. Había que ver si teníamos los trajes de baño, pañales y flotis suficientes para todos esos días, y si no, pues había que ir a comprarlos o correr de último momento para encontrarlos. Ya con la cajuela llena y car seats ocupados, nos lanzamos a la carretera hacia la bella y húmeda Houston, Texas (para seguir a la todavía más bella ciudad de Galveston).

Pero además de dos gemelos de casi 2 años de edad, ¿qué llevamos en esa cajuela llena y qué tienes que llevar tú en tu próximo crucero con bebés? Puesss…

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Las 8 técnicas para salir del cuarto de tu bebé sin despertarlo

Acostar a un bebé dormido, que se quede dormido y salir sin despertarlo, es una misión tan imposible que ni Tom Cruise podría hacerla. Pero como papás nos vemos obligados a desarrollar habilidades super naturales para lograr ésta y otras misiones casi imposibles.

Supongamos que ya bajaste a tu bebé con la lentitud de un oso perezoso, reposaste su cabecita sobre el colchón con la delicadeza que se peina la reina de Inglaterra, y por milagro divino, pudiste sacar tus manos debajo de su cuerpo y… sigue dormido.

Ahora ¿cómo sales del cuarto sin despertar a tu bebé? Pues hay varias técnicas que puedes utilizar y seguramente ya eres experto en una o varias de ellas.

1. Estilo felino

Tus instintos felinos y reflejos gatúbelos toman control de tu cuerpo para brincar por paredes, balancearte en el ventilador de techo y salir por la puerta con tan solo abrirla lo mínimo necesario y meter la panza lo máximo posible.

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El gran momento de decidir el nombre de tu bebé.

Como dijo el tío Benito en Spiderman, “un gran poder, conlleva una gran responsabilidad”, y una de las grandes responsabilidades de cualquier futuro papá y mamás es ponerle nombre a su hijo.

Porque no es como cuando le pusiste E.T. a tu tortuga cuando eras niño o Power Ranger a tu primer perrito. Y tampoco es como para verte bien “original” o trendy y ponerle Apple, North o Segismundo a tu bebé, hay que echarle un poco más de cabeza al asunto, digo, aunque le pongas Mortimer igual va a llevar tu apellido el chamaco. Ponerle nombre a tu hijo es un gran dilema y así como les puede llevar a ti y a tu esposa cinco minutos en estar de acuerdo, así les puede tomar cinco años o más. Hasta hay papás que todavía no deciden cuando ya tienen a su bebé en brazos y esperan a que él les dé la respuesta con algún eructo, sonrisa o gesto.

Existen incontables libros, websites, mamás, abuelitas y primas que opinan y nos dan sus mejores opciones de nombres, pero casi siempre la decisión cae en los papás.

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Cuando los gemelos fueron a la escuela por primera vez

No puedo creer que acabo de escribir ese título, WTF??? Cuándo pasó, qué pasó, qué pedo con tener hijos que ya van a la escuela??? (bueno, al day care, no hay sumas ni restas, pero igual pega). Apenas y yo me hago mi lunch, cómo soy un adulto “responsable” que le manda lunch a sus hijos???

Así es, después de 15 meses y dos semanas de haber llegado a este mundo los pequeños empezaron la escuela. Es un pedo mayor para ellos, para los papás, y un mucho más para las mamás. Tus días de despertarte tarde…

bueno, bueno, de despertarte, jugar, darles snack, llevarlos por aquí o por allá a pasear, vestirlos y básicamente hacer el día, ese mismo día, se acabó.

Les hicimos una nueva rutina, que entre otras cosas consiste en despertarlos: cosa que no había pasado en 15 meses y dos semanas. En 15 meses y dos semanas no había puesto alarma. En 15 meses y dos semanas uno de ellos era mi alarma y el otro el snooze. Mi esposa y yo nos despertarnos todavía más temprano para armar el desayuno y su lunch para la escuela, los sentamos en sus sillas altas y rogamos, esperamos y rezamos que les guste el desayuno de ese día yyy que se lo coman a una velocidad razonablemente rápida sin que se atraganten; que acabe más comida en sus estómagos que en el del perro o el piso. Los vestimos mientras los correteamos, y una vez más, rezamos y rogamos que no se hayan hecho popó justo cuando los subimos al coche (cosa que es inevitable que pase).

¿Pero cómo fue la primera semana de los pequeños en la escuela?

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