Consejo #3.0

Siempre ten wipes a la mano, y arriba de cero grados.

Hoy en la mañana llevé al pequeño a su tercera cita con el dentista, por eso de su golpecito en los dientes. Antes de que entrara el dentista el cuartito, empecé a oler a popó. La verdad no estaba seguro si eran mis gases o el gordo con una sorpresa en el pañal. Hice la delicada y peligrosa maniobra de despegar el pañal desde su espalda baja para echar un vistazo (a veces pasa que acabas metiendo el dedo en el pastel, me contó un amigo) y no había nada. Dos minutos después me dice “popó” y con más confianza casi meto los dedos al pastel que hace dos minutos no estaba ahí.

“En la madre! No tengo pañales!” Pensé en cuanto me di cuenta del reto que tenía frente a mi. Con las prisas de salir de la casa temprano y manejar 32 minutos al dentista, solo agarré su agua y un snack. Pañales? Quién necesita pañales? En la madre!

Me acordé que mi esposa me hizo una bolsita de cambio de ropa de emergencia para los gordos cuando puse car seats en mi coche. Rezaba por un milagro divino y fui al coche a buscar en esa bolsita. La buena noticia: había 1 pañal y wipes. Mala noticia: las wipes estaban congeladas.

Con eso que llevamos casi 48 horas bajo cero y las wipes son 64.1% agua, estaban más tiesas que una toalla tendida al sol. Y estaba seguro el gordo no iba a ser muy feliz si lo limpiaba con un ladrillo de hielo con ligero aroma a bebé. Lo llevé al baño y lo limpié a medias con papel de baño seco, y a medias con papel de baño mojado. Al parecer las wipes no congeladas hacen un increíble trabajo de quitar popó de la piel, al contrario de un simple papel de baño. Lo cual me lleva a pensar lo “limpias” que quedan nuestras nalgas después de ir al baño. No creo haya Charmin que pueda con eso.

 

Apenas escribiendo y compartiendo este consejo con el mundo entero me doy cuenta que hubiera mojado las wipes bajo el chorro del agua para que se descongelen y así mandarlo al kinder sin rastro alguno en sus pompas de lo que había pasado.

Así que ya sabes, las wipes son la mejor arma de cualquier papá, siempre y cuando estén blanditas y calientitas.

CONSEJO #4: Eso de nunca dejar cuchillos cerca de niños es verdad.

Los cuchillos cortan.

Hoy en la mañana comprobé un consejo milenario y aprendí una gran lección: NUNCA dejes cuchillos cerca de los niños (aunque sean de pan, untadores de mantequilla o de plástico).

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Nuestros hijos y el futuro presidente trump

Cabe aclarar que este blog no lo hice para ventilar mis opiniones o frustraciones políticas, pero siento le debo a mis hijos y a todos los papás unas humildes palabras después de este histórico y desconcertante día.

Ya son casi 24 horas de la noticia de que donald trump será el próximo presidente de los Estados Unidos. Ayer me fui a dormir viendo cómo los pronósticos del New York Times indicaban que trump estaba “very likely” a ganar las elecciones, cómo mis amigos en facebook comenzaban a mostrar su frustración, enojo e incertidumbre a lo que estaban presenciando. Apagué mi celular con la esperanza de levantarme al día siguiente y ver titulares diferentes, más optimistas y con la noticia de que íbamos a tener a la primer presidente mujer de este país. Fue todo lo contrario. Me desperté ansioso de prender mi celular y sin parar en facebook o instagram luego luego, fui al sitio de CNN y sólo leí “PRESIDENT TRUMP”, me quedé sin palabras y entre lagañas le dije a mi esposa quién había ganado.

No me imagino lo difícil que ha de haber sido y sigue siendo para miles de papás en este país, el explicarles a sus hijos el tipo de persona que es donald trump y el repugnante ejemplo que ha dado a miles de niños con sus comentarios racistas, sexistas, homofóbicos y demás. Lo bueno es que los míos están muy chicos para entenderlo ahora, tengo cuatro años para ir pensando qué decirles, aunque seguramente voy a preferir explicarles cómo se hacen los bebés en vez de cómo llegó trump a ser presidente. Este artículo del New Yorker te puede dar una buena idea de cómo hacerle si tus hijos están más que necesitados de unas palabras alentadoras, o esta otra carta que Aaron Sorkin (guionista y productor de Hollywood) le escribió a su hija y mamá.

Más de 12 horas después, de leer docenas de comentarios en facebook, y escuchar a amigos del trabajo ventilar su enojo, aquí estoy de nuevo, en mi cama a punto de apagar esta computadora, y la pesadilla de noticia no parece tener fin. Sólo recuerda, podemos votar por quién sea, estamos en todo nuestro derecho, pero al final del día el poder de mejorar nuestra vida no sólo está en las manos del presidente, los políticos o gobernantes, está en nuestra propia casa. Así que dejemos de lamentarnos por lo que pasó, y hagamos algo por nosotros, por nuestros hijos y por sus futuros hijos.

CONSEJO #5

Este consejo va principalmente para papás con gemelos pero puede aplicar a cualquier papá con bebés empañalados.

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El tamaño del bote sí importa.

¿Qué bote de basura crees tú que es mejor para tirar los pañales sucios?

Éste:

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O éste:

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¿Ahora, los desechos de qué animal preferirías limpiar?

De éste:

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O de éste:

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¡Exacto! Es el mismo principio con el bote de basura para los pañales. Yo pensaba que entre más grande el bote mejor, así tenía que vaciarlo dos veces por semana o si los comprimía hacia abajo, igual y una sola vez. Pero después de 1 día de cacas pudriéndose un poco más en tu cuarto o en el de los bebés, créeme que entre más chico el bote mejor. Aunque tengas que sacar los desechos todos los días, tu cuarto o el de los bebés no va a oler a baño de estadio de fútbol.

 

CONSEJO #20

Éste va dedicado a mi amigo David y su esposa Daniela que acaban de tener su segundo hijo y resultó ser mujer.

El Pee-pee Teepee no sólo sirve para el wee wee.

Si vas a tener un hijo varón o ya lo tienes, estoy seguro que te dijeron que tienes que maniobrar a la perfección el cambio de pañal para que no se te orine encima el niño, o se orine él, o se orine en el perro, o en la cama, o en el tapete. Porque te dicen “le abres el pañal, que le dé un poco de frío y se lo cierras de nuevo para que orine ahí” fácil en teoría pero no tanto en la práctica.

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