CONSEJO #1900

¡Abrígate!

No, no soy la mamá de Carlos escribiendo, soy yo y hazme caso en ésta. ¡Abrígate! Por las hormonas de tu esposa en el embarazo, porque está horneando uno o dos bebés ahí dentro, o porque vives en Dallas y hace un calor de la fregada, tu esposa se va a poner caliente, muy muy caliente (tranquilo). No importa si tu esposa antes del embarazo era de esas mujeres que tienen calor todo el tiempo y necesitan su abanico hasta en el cine, y tampoco importa si siempre tenía frío y llevaba un suéter hasta a la alberca, como mi esposa, con el embarazo siempre van a tener calor, ¡siempre! Así que ve sacando los calcetines que te tejió tu abuelita que dijiste nunca los ibas a usar, vete a comprar pijamas de franela, sí, como las de tu papá. Haz lo que puedas pero abrígate muy bien, porque si crees que en el día se pone fuerte el frío, espérate a que se vayan a dormir y me platicas.

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