Las 8 técnicas para salir del cuarto de tu bebé sin despertarlo

Acostar a un bebé dormido, que se quede dormido y salir sin despertarlo, es una misión tan imposible que ni Tom Cruise podría hacerla. Pero como papás nos vemos obligados a desarrollar habilidades super naturales para lograr ésta y otras misiones casi imposibles.

Supongamos que ya bajaste a tu bebé con la lentitud de un oso perezoso, reposaste su cabecita sobre el colchón con la delicadeza que se peina la reina de Inglaterra, y por milagro divino, pudiste sacar tus manos debajo de su cuerpo y… sigue dormido.

Ahora ¿cómo sales del cuarto sin despertar a tu bebé? Pues hay varias técnicas que puedes utilizar y seguramente ya eres experto en una o varias de ellas.

1. Estilo felino

Tus instintos felinos y reflejos gatúbelos toman control de tu cuerpo para brincar por paredes, balancearte en el ventilador de techo y salir por la puerta con tan solo abrirla lo mínimo necesario y meter la panza lo máximo posible.

 

2. Ninja Dad

Más sutil y mortal que las tortugas ninja, tú eres capaz de dar saltos mortales hacia atrás mientras maniobras en tus manos los biberones como si fueran espadas ninja. Te refugias entre las estrellitas de colores de la pared y te contorsionas para salir en un abrir y cerrar de ojos.

 

3. Laser Tag Time

De un momento a otro te conviertes en el campeón de Laser Tag de tu colonia pero en el cuarto de tu bebé. Te acuestas en el piso esquivando la posible mirada de tu bebé, y un segundo después estás pegado contra la pared esperando que tu enemigo no abra los ojos y te “dispare” con sus rayos de visión.

 

4. El golpeado

No importa cuántos dedos te rompas, dobles o cuántas patas de mesitas o sillones patees. Cuando estás dispuesto a salir sin despertar a tu bebé, cualquier dolor es pasajero. Pasajero hasta que sales del cuarto y estás a una distancia razonable para gritar y llorar del dolor.

 

5. El Papá Invisible

Paso a pasito te vas alejando de la cuna y acercándote a la libertad de la puerta. Paso a pasito ruegas que tus dedos, tobillos y rodillas no truenen para no despertar a tu bebé. Paso a pasito te disipas en la penumbra de la oscuridad del cuarto, que ni siquiera tu esposa puede ver dónde estás por el monitor (generalmente estamos acorralados en una esquina).

 

6. Moby Dick

Así como una ballena aguanta la respiración por muchos minutos, así tú la tienes que aguantar. Sabes que cualquier suspiro puede despertar a la fierita en sueño y lo último que quieres es que un estornudo, hipo o eructo levanten a tu bebé. Comandas a tu cuerpo a utilizar cada una de las moléculas de oxígeno de tu sangre hasta alcanzar la superficie.

 

7. El ilusionista

¿Te acuerdas cuando David Copperfield atravesó la muralla china? Pues con tus poderes mágicos, tú puedes dormir a un bebé y crear una ilusión óptica para poder salir del cuarto para que tu esposa te dé una ovación de pie. Atraviesas paredes y puertas, aunque literalmente las rompas por no ver para dónde corres.

 

8. Messi, Messi, Messi

Así como Messi se burla a todos los jugadores del otro equipo y un par del Barsa también, así tú tienes que esquivar juguetes, colchas y cojines que haya en el piso para poder salir por la puerta en una última gambeta y gritar GOOOOOOOOOOL.